La gestión de conflictos y su importancia en el día a día de las organizaciones

La gestión de conflictos y su importancia en el día a día de las organizaciones

Los conflictos, entendidos como desacuerdos entre los trabajadores o los departamentos de una organización, son situaciones que se dan en nuestro día a día. De hecho, entrar en conflicto es una reacción humana natural y es por eso que es tan importante conocer cómo gestionar este hecho si queremos contar con organizaciones y equipos exitosos.

¿Quién no ha tenido alguna vez en su trabajo fricciones u oposiciones con compañeros de trabajo o con las personas que dirigen su departamento o su organización? Estas fricciones y oposiciones nacen de las diferencias o incompatibilidades entre las personas que trabajan juntas en un proyecto o en un departamento. Este choque entre los valores o las necesidades reales o percibidas de las personas y de los equipos hace que se genere una situación de conflicto.

La pregunta es: ¿nos podemos permitir no aprender a gestionar conflictos?

La respuesta es no. Tenemos que aprender a gestionar los diferentes tipos de conflictos que pueden surgir en el ámbito profesional como aprendemos a hacerlo en nuestra vida personal; por ejemplo para convivir o relacionarnos con la pareja, los familiares y los amigos.

Estos conflictos pueden ser de diferente naturaleza:

(A) interpersonales, entre dos individuos con personalidades diferentes;

(B) intrapersonales, en el cuestionamiento de valores, principios y emociones del mismo individuo;

(C) intragrupales, entre individuos de un mismo equipo o

(D) intergrupales, entre diferentes equipos de una organización; por ejemplo, conflictos entre departamentos diferentes de una empresa.

La gestión de conflictos contribuye, en gran medida, a fortalecer el vínculo entre los trabajadores de una organización y hace que un gran número de problemas potenciales desaparezcan casi de forma automática. Arriesgarse a no gestionar los conflictos nos hace vivir un ambiente de trabajo enrarecido y conduce a la negatividad. ¿Quién quiere trabajar de esta manera?

Administrar conflictos nos puede ayudar a encontrar un punto medio, una alternativa a los problemas o encontrar soluciones adecuadas para todos. Necesitamos resolver los problemas en el momento preciso para prevenir situaciones de conflicto y los efectos adversos que se derivan.

Y la siguiente pregunta es: ¿cómo podemos gestionar y resolver estos conflictos?

Pues siguiendo los siguientes pasos: (a) identificando las posiciones de cada una de las partes o las personas en conflicto; (b) profundizando en las necesidades reales y deseos de cada una de estas partes; (c) realizando preguntas que tengan como finalidad obtener información que ayude a clarificar los conflictos; (d) debatiendo las posibles soluciones; (e) debatiendo posteriormente como cada una de las soluciones que se proponen afectará cada una de las partes; (f) acordando una solución; (g) implementando la solución; y (h) re-evaluando las soluciones propuestas cuando sea necesario.

¿Te interesa aprender a gestionar los conflictos?

Si desea poner en marcha procesos de este tipo en el marco de su organización, póngase en contacto con nosotros a info@dignetik.com.

Un artículo de Xavier de Caso.



  1. Interesante y motivador ya que permite interiorizrse de como llegar a gestioar los confictos de manera efectiva por las orintaciones y pautas que se plantean en la tematica. MUCHISIMAS GRACIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *